jueves, noviembre 08, 2007

Psicofonías: Las voces sin rostro.

Con este título robado de un libro escrito por Alonso Zamora Vicente en 1989 empiezo esta breve reflexión sobre las psicofonías y las voces que salen en ellas.

Como bien sabréis, una psicofonía es una grabación en un soporte magnético o digital donde se captan ruidos o voces que solo son perceptibles en unas frecuencias tan bajas que no puede escuchar el oído humano. Aunque eso no impide que estas frecuencias sean captables por simples grabadoras.

Son muchos los estudiosos e investigadores que han utilizado parte de su vida en estudiar este tipo de fenómenos. Así que confío en que un mínimo porcentaje de ellos sean totalmente verdad. Ya que de no ser así esta reflexión no tendría sentido alguno.

Basándonos en el hecho de que existen, indiferentemente de si son o no producto de nuestra mente, voces de espíritus o retazos de voz que han quedado impregnados en esos sitios, me gustaría reflexionar sobre el estado anímico que sufren estas voces siempre que son escuchadas.

¿Por qué las voces psicofónicas siempre vienen acompañadas de tanta tristeza, tanto dolor, tanto miedo o a veces tanto odio? Como dije antes, basándonos en que estas voces sean lo que realmente se piensa que son ¿Qué hay en ese otro mundo que atormenta a esos que se van de este? Las preguntas, como veréis, son de difícil respuesta, quizá sean una parte de las personas que mueren y que son incapaces de dejar su vida anterior quedando aquí para el resto de su existencia, o quizá son espíritus que sufren porque quieren hablar y comunicarse con nosotros… que piden justicia para resolver aquello que les aflige. Pensadlo bien…, si vosotros intentarais comunicaros con este mundo y nadie os oyera en años o en siglos… sería como para volverse loco.

La muerte es algo totalmente visceral. Lo normal es que muchos de nosotros no pensemos nunca en ello, o al menos no mientras estemos sanos y seamos jóvenes… pero está ahí. Yo lo pienso a menudo, de hecho siempre he sentido curiosidad por como será el día en que deje de existir, ese día que vuelva a la tierra, ¿Qué veré en caso de que vea algo y donde existiré en caso de que siga existiendo?… ¿Cómo será mi ultimo aliento? ¿Qué sentiré cuando abandone mi cuerpo?

Son tantas preguntas y tan pocas respuestas… Es difícil creer que la muerte afecte a todos los seres vivos del mundo y los científicos aun no sepan que hay detrás de este extraño velo de humo… El ser humano necesita creer algo, pero en este caso, ese algo es inventado y además es diferente en algunas religiones… y afirmar con rotundidad que la nuestra es la correcta es una actitud egoísta en unos casos y cobarde en otros. Egoísta porque los humanos tendemos a ostentar el mejor trozo del pastel para nosotros y cobarde porque de esta forma eliminamos los miedos derivados de otras religiones con ideas que no sean de nuestro agrado, como inmunizándonos contra su efecto inminente.

Sobre la mente podemos hablar de muchas maneras. Hay científicos que mantienen la teoría de que nuestra mente esta compuesta solo por nuestro cerebro (aun no investigado en profundidad) porque la manipulación de ciertas partes de éste da lugar a estados polarizados en el individuo. Sin embargo, muchos otros científicos mantienen que la mente existe como objeto individual y que el cerebro es parte de ella, pero no la mente en si. Eso da lugar a muchas especulaciones sobre su verdadero potencial y la forma que tiene de controlarnos como mente individual o comunitaria.

La mente como término comunitario es algo mucho mas difícil de explicar y un poco disparatado para el que lo lee por primera vez. Pero sin duda es algo muy interesante. Y es que muchos científicos mantuvieron que la mente individual no existía y que era algo comunitario que nos movía a todos. Y pensándolo fríamente… podría ser cierto. Supongo que todos pensareis que todos tenemos nuestra propia forma de pensar, que Juanito es de izquierdas y Pepito de derechas pero no es eso a lo que esto se refiere sino a otros asuntos mucho mas profundos porque al fin y al cabo todos vamos por caminos muy parecidos.

Es por esto que la ciencia no cierra la puerta a algo que no podemos conocer… Si la mente no es el cerebro ¿Entonces donde esta? ¿Qué es? ¿Es la mente de las personas vivas las que crean las voces o son las mentes de las personas que han muerto? ¿Habría realmente diferencia entre la mente de una persona viva o de una persona muerta?... Quizá esté ahí la llave del conocimiento sobre qué existe y qué no.

Y esas voces seguirán ahí, a nuestro lado, sin ser escuchadas pero existiendo. Esperando pacientemente ser oídas, hundiéndose lentamente en el dolor y la tristeza.

¿Y vosotros que pensais?

3 comentarios:

crazyflamy dijo...

Hay ya dos películas de este tema que se llama voces del más allá, la primera es con Michael Keaton y la segunda la verdad no recuerdo, a mi me parecieron interesantes.
Ya había yo escuchado del tema, y hasta llegué a dejar una grabadora en una estación sin señal, aunque no obtuve resultados, en la página de jj benítez en la sección de libros hay uno que se llama: Al fin libre, que habla de una charla de el autor con su padre muerto quien le platica cómo es la vida después de la muerte, y quizá sacando hipótesis sobre varias cosas se podría saber porqué algunas personas deciden no seguir adelante con su evolución espiritual y se quedan intentando contactar con este lado.

Me gusta este tipo de temas y creo recordar que por ahí tienes pendiente algo de este ramo, no recuerdo bien de qué quedaste de escribir mas adelante...

Te mando un saludo.
Lucía.

el mono dorado dijo...

fff. terminas el post con una pregunta que se nesecitarian muchos cigarros y muchas cervezas para contestar.

solo te dire que leer tu post, me ha tranquilizado, yo tmb pienso mucho en eso.(creo que es malo) y tengo que decir, mono, para que no vas a llegar a ninguna parte...

Vero dijo...

Este post es demasiado profundo para mí xDDD

Yo no creo que una vez muertos podamos comunicarnos con los vivos, no creo que realmente las psicofonías sean voces de espíritus, qué quieres que te diga. No sé lo que son, y como tampoco he escuchado ninguna (de la tele no me fío en estas cosas) pues no me lo creo.